A treinta y cinco minutos de Bogotá, se conservan tradiciones y sentimientos que se han perdido por la adquisición de nuevas culturas.
Uno de los reconocimientos que se le da a este Municipio, por exquisiteces gastronómicas y artesanales, se le debería entregar a cada una de las personas que han logrado conservar su cultura y destacarla con el trabajo de cada uno de sus habitantes.
Desatancado la calidad humana de cada uno de los habitantes y turistas que deambulan a largo de los parajes que ofrece el municipio de Tabio, en el departamento de Cundinamarca, se destacan historias que enrarecen el entorno histórico de sus calles, los cuales se escuchan a lo largo del mismo.
Estas historias se desprenden del parque central en cuyo interior se encuentra la escultura de Jorge Eliécer Gaitan y de allí es donde es parte la gran mayoría de su historia, que incluso incluye a personalidades destacadas como lo fue Policarpa Salavarieta, quien según cuentan residentes, es oriunda de este municipio y no de Guaduas como se cree, ya que existen registros como la partida de nacimiento en cuyas escrituras se incruenta la fecha de nacimiento. Sin embargo esto no deja de ser un rumor, ya que no se ha podido demostrar la veracidad del documento, sin embargo se dice con plena seguridad que la familia Salavarieta se desplazo a Guaduas cuando Policarpa Salavarieta tenia la edad de nueve años, y esto lleva a muchos habitantes de Tabio a no perder la esperanza de que algún día se les reconozca este evento de interés nacional.
Aunque el principal sustento económico, se da por la recolección y siembra de flores, los habitantes encuentran diferentes fuentes de ingresos adicionales que les brinde mayor estabilidad para cada miembro de sus familias, estas formadas en su mayoría por cinco personas, entre padres e hijos de diferentes edades y sexo. Debido al arribo de personas de diferentes lugares del país, Tabio se concederá un municipio de puertas abiertas a las personas que deseen establecerse en el, entregándoles hospitalidad que los caracteriza, sin que esto cambe su sentido de partencia y si que esto cambie sus tradiciones.
Los habitantes de Tenjo, no solo residen en la parte rural, puesto que parte de ellos habitan en las veredas que rodean el municipio y las cuales tienen una distancia de diez a cuarenta minutos, del parque central, esto lleva a que el principal medio de movilidad sea la cicla, la cual se ha destacado como el principal medio de transporte desde la invención de la misma y el uso se ha convertido en una tradición que perdurara por mucho tiempo más.
Con el empuje que caracteriza a los residentes se ha llegado a formar organizaciones que brindan apoyo a las personas que deseen expandir parte de la cultura de tabio, una de las principales organizaciones es la que se ubica cada domingo en la plaza central es “El Fucho de las Niguas”, quien con doce asociados o microempresarios distribuyen el arte y gastronomía de Tenjo, puesto que este es el principal requisito para que puedan sacar su mercancía en este lugar.
Alejandro Correra, oriundo de Tenjo, presidente y fundador de “El Fucho de las Niguas”, comenta a la luz de un vaso de masto y un cigarrillo con su amigos sobre la persecución a la que se ve expuesta la asociación que dirige por parte de la fuerza publica, y principalmente por los alcaldes, - nos persiguen por que invadimos un espacio público, por eso instauramos una acción de tutela, de la cual aún no han dado respuesta, pero estamos seguros de ganar puesto que se nos viola el derecho al trabajo-, estos han estado detrás de la prohibición desde que empezó la asociación con venta de masato y pan.
Este apoyo llega incluso a amas de casa, que buscan un ingreso extra para colaborar en sus casas, este es el caso de doña Rosalba Bonilla, quien es oriunda de Genesano, Boyacá y vive hace veintidós años en Tabio, después de casarse con don Rafa Fororo, con quien tiene cuatro hijos y viven el vereda Carrasquin, a unos veinte minutos en carro, puesto que por la cantidad de productos no puede usar su cicla, doña Rosalba llega al parque a las ocho de la mañana y se queda en su puesto hasta las cinco de la tarde, que es la hora en la que se cierran todas las tiendas de la asociación, su hijo mayor y esposo trabajan en el galpón, que aparte de las flores es otra de las principales fuentes de ingresos.
Es puesto de doña Rosalba es una de los más visitados, ya que este es dedicado a la venta de comida como empanadas, papa criolla, morcilla “Se dice que la morcilla es de la mejores del país”, longaniza, costillas y oreja de cerdo, aunque doña Rosalba solo tiene la primaria ella se preocupa por que sus tres hijos que aun estudian termine el bachillerato, -en nuestra época solo se preocupaban por que las mujeres se casaran y formaran un hogar por tal motivo la educación no era prioridad por lo menos para las mujeres-.
Parte de la educación que reciben los jóvenes en Tenjo, se basa en no perder las tradiciones por esto las amistades no se pierden y siguen siendo aquellas personas con la que compartieron la primaria, e incluso estos son padrinos o madrinas de sus respectivos hijos, según doña rosalba para no perder contacto con su gente y uno de los motivos que la impulso para tomar esta decisión fue haber sufrido la perdida de su único hermano quien falleció a los once días de nacido.
servido por daniel
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Los principales obstáculos a superar empezaron al comienzo del día en el momento en el cual quería comer y simplemente no puede logarlo hasta que señale y por medio de un papel explique que era lo que deseaba, después de mi primer tropiezo para comunicarme, tomé la decisión de investigar métodos con los cuales se comunican las personas que no pueden hablar y me di cuenta que aprender a manejar este se requiere de tiempo ya que “ LSC” Lengua de Señas Colombianas, es complicado de dominar, sin embrago opte por comunicarme con señas y a la vez cargar un esfero y una hoja para hacerme entender, con esto la situación mejoró satisfactoriamente aunque no en la totalidad.
En los momentos en los que debía reunirme con personas para generar oficios de mi trabajo me encontré con el obstáculo de la comunicación a medias, por tal motivo necesitaba respaldarme en la señalación de los puntos claves par que lograran entenderme, aunque no salí de mi lugar de trabajo comprendí en una mínima parte el día a día des estas personas.
Parte de esos días en los que se deben encontrar personas intolerantes que no llegan a comprender que simplemente prestando atención se puede comprender que nos quieren decir las personas, sin necesidad de insultarlos, menos preciarlos o degradarlos, simplemente debemos entregar unos minutos más para apreciar sus múltiples vivencias.
Sin embargo cabe aclarar que existen personas que nacen sin poder hablar el simple hecho de perder repentinamente la voz, me hace acordar que las personas con facultades físicas completas no siempre actúan mejor frente a los funciones dentro de una oficina, si no que por el contrario pueden llegar a ser una alternativa y con esto demostrar que con el silencio se puede producir un mejor nivel de laboral.
servido por daniel
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El cementerio central ubicado en la ciudad de Bogotá, recoge historias que pocas personas podrían creer, cada una más increíble que la otra, pero desafortunadamente se necesitaría más de una enciclopedia para que todas fueran escuchadas.
Un día en el cementerio central comienza desde entrada la mañana, con visitas de todo tipo amigos y familiares quienes en su gran mayoría asisten el día domingo, ya que por tiempo o tradición es el día en que los asistentes al cementerio aprovechan para darles una oración e incluso arreglar las tumbas donde descansan su seres queridos.
Según los conocedores del lugar, la forma de elipse que tiene el cementerio simboliza el ascenso de las almas hacia el paraíso, parte de estas almas las cuales iniciaron su camino son grandes e históricos personajes de nuestra patria como lo fueron Gonzalo Jiménez de Quesada, Francisco de Paula Santander, José Asunción Silva, Rufino Cuervo, expresidentes como Enrique Olaya Herrera y Gustavo Rojas Pinilla, incluso el candidato Luis Carlos Galán y el líder del M-19 Carlos Pizarro.
Aunque el cementerio conserva historias maravillosas, también incluye historias que perturban la tranquilidad del lugar, desde tiempo atrás se han presentado casos en los que las tumbas han sido saqueadas por grupos no religiosos e incluso trabajadores que venden los restos a estudiantes de la salud, para que realicen su estudios de medicina sin importar la reserva y respeto al que se deben someter estos cuerpos.
Los esqueletos que son vendidos se les entregan a los estudiante en horas de la noche, principalmente casi entrando la madrugada y se prepara con mucha precaución ya que el joven debe llegar a la hora indicada y acomodar el auto de tal forma que la parte trasera quede en frente de la puerta, esto con el fin que en el momento que salgan con el cuerpo éste sea ingresado en esta parte y el conductor conduzca a una distancia prudente donde pueda observar que el cuerpo le es entregado, el cual puede pertenecer a un niño, adolescente, adulto o a una persona de la tercera edad e incluso puede ser una combinación de los mismos.
La forma como se realiza la extracción de los cadáveres es simple, cada tumba tiene un limite de tiempo para permanecer ocupada - excepto cuando se compra la totalidad de las mismas – esto oscila entre los 3 a 5 años de permanencia, en estos casos los cuerpos deben ser retirados y trasladados a voluntad del familiar, es decir si éstos deciden cremar los restos y en caso de que no den respuesta alguna, los restos deben ser llevados a un osario para que allí sean triturados y guardados en un recinto especial.
En el instante donde los trabajadores toman los cuerpos que van a entregar a los estudiantes, los retiran en bolsas negras que contienen los huesos y los entregan tal y como salen de la tumba, ya que por seguridad del empleado debe ser así. Cada estudiante debe ser precavido en el momento de solicitar el esqueleto pues se trata de una práctica ilegal que acarrea sanciones penales por profanación de tumbas.
En el momento en el que los estudiantes reciben este cuerpo no tienen derecho a reclamos, una de las condiciones es que el esqueleto sale del cementerio pero no vuelve a entrar, sin importar las circunstancias del mismo e inclusive si éste no corresponde en su totalidad a la misma persona. Ello radica en el número de cadáveres que se encuentran dentro del cementerio.
El precio que se paga por cada cuerpo oscila entre los 90 y 100 mil pesos, los cuales en ocasiones se cancelan antes de recibirlo, pero en su gran mayoría se entregan el día en el que se recibe el cuerpo y se pierde contacto con el excavador o el vigilante quienes son las personas que se encargan de las entregas.
Una vez retirado el cuerpo queda prueba de su existencia debido a que éstos se reportan como si estuvieran dentro del osario, pues corresponden a restos que nunca se reclaman o vienen de tumbas abandonadas, de las cuales no existe rastro de identificación, el abandono es tal que incluso los nombres se han borrado.
Esta es la parte negra que se vive dentro de los lugares de descanso de cientos de personas, a las cuales se les ha robado todo el respeto que merecen viéndose asaltadas en su descanso eterno.
servido por daniel
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